¡Conversemos ahora!

Celebrando el esfuerzo y la superación profesional de Carolina Souto; equilibrando las responsabilidades profesionales con estudios avanzados

En Sommet, nos sentimos profundamente orgullosos del esfuerzo y compromiso que cada uno de nuestros arquitectos aporta a los proyectos. Hoy queremos destacar especialmente a Carolina Souto, quien, además de su incansable dedicación al trabajo diario, ha culminado una maestría mientras desempeñaba sus funciones en el estudio.

Sabemos lo exigente que puede ser equilibrar las responsabilidades profesionales con los estudios avanzados, y es por eso que reconocemos con admiración este logro de Carolina. Su esfuerzo por mejorar continuamente es un ejemplo para todos en Sommet, y estamos seguros de que los conocimientos adquiridos durante esta etapa enriquecerán aún más su ya destacada carrera.

A continuación, Carolina nos comparte su experiencia personal y los desafíos que enfrentó durante este proceso:

«Mi experiencia cursando la maestría mientras trabajaba en Sommet»

Por Carolina Souto

Cursar la maestría mientras trabajaba en Sommet fue un verdadero desafío, ya que implicó enfrentar tanto la exigencia académica como las demandas diarias del estudio, las cuales requerían compromiso y dedicación constante para alcanzar los objetivos deseados. Sin embargo, lo que me motivó a seguir adelante, a pesar de la presión por los tiempos ajustados, fue la certeza de que los conocimientos adquiridos contribuirían significativamente a mejorar nuestros procesos internos.

Mi rutina cambió por completo. Soy una persona matutina, por lo que, debido a la densidad del contenido que debía estudiar diariamente, encontré que la mejor manera de rendir era comenzar el día temprano. Decidí levantarme a las 5 de la mañana para llegar al estudio a las 6, donde dedicaba dos horas de estudio a la maestría antes de que mis colegas empezaran a llegar y comenzara la jornada laboral.

El trabajo de fin de curso fue particularmente exigente, y me resultaba difícil encontrar el tiempo necesario para completarlo. En ese momento, mi jefe me permitió ausentarme de la oficina durante una semana, lo que fue crucial. El apoyo tanto de la oficina como de mi familia, quienes siempre estuvieron a mi lado, fue indispensable para poder concluir la maestría con éxito.

Al final, creo que cuando algo realmente vale la pena, el esfuerzo se convierte en solo un detalle.