El proyecto está situado en una urbanización cerrada, rodeada de vegetación. La casa se emplaza en el punto más alto del terreno, permitiendo una integración armónica con el entorno y mejores vistas. La disposición de los volúmenes al fondo del terreno, la planta de servicio semienterrada y el paisajismo minimizan el impacto visual desde la calle, reforzando la privacidad y manteniendo la coherencia con el paisaje circundante.
La casa está compuesta por dos volúmenes perpendiculares y un volumen más pequeño semi enterrado que funciona como área de servicio, resaltando los niveles superiores. La estructura sigue una grilla modulada en todas las plantas, combinada con tensores en la planta alta sujetos a dos vigas principales en la cubierta. Esta configuración estructural aporta a la calidad espacial, creando grandes luces en el área de la churrasquera, reduciendo cerramientos verticales y generando espacios diáfanos sin comprometer la privacidad. La disposición de grandes luces, junto a la composición de planos y materiales, contribuye a la calidad espacial del proyecto, generando una serie de sensaciones en cada ambiente, con espacios abiertos, comodidad, profundidad y conexión con la naturaleza.
Funcionalmente, la casa se distribuye en tres plantas: el subsuelo como área de servicio, la planta baja como área social y la planta alta como área privada. Esta distribución resuelve eficientemente el programa del proyecto, asegurando una clara separación de funciones y permitiendo la intersección de dos volúmenes en voladizo. La estructura flexible y los espacios diáfanos permiten una fácil adaptación a nuevos usos, garantizando que la vivienda pueda evolucionar con las necesidades cambiantes de sus ocupantes sin perder funcionalidad ni calidad espacial.
Los materiales están modulados para minimizar desperdicios y reducir tiempos y costos de construcción. El piso sigue la grilla estructural, y los muros de hormigón visto fueron modulados según tamaños estándar de los materiales necesarios para la ejecución del sistema constructivo. Los mesones de cocina, baños y muebles fijos también se dimensionaron según medidas estándar para minimizar cortes y reducir desperdicios. Se utilizaron soluciones pasivas incorporando principios de sostenibilidad, como el uso estratégico del vidrio para maximizar la entrada de luz natural, mejorando la eficiencia energética y reduciendo la dependencia de la iluminación artificial.
La casa destaca por su alta calidad constructiva y el carácter innovador de su propuesta estructural. Se han utilizado materiales nobles, como el hormigón visto, el acero y los paneles de vidrio de piso a techo, que cumplen con los más altos estándares de calidad y aportan propiedades adicionales como el aislamiento térmico y acústico. Los sistemas estructurales avanzados y las instalaciones tecnológicas de punta aseguran estabilidad, seguridad y eficiencia constructiva, garantizando un funcionamiento sostenible a lo largo del tiempo.
Área del terreno:
1531 m2
Área Construida:
590 m2
Superficie Cubierta:
480 m2
Inicio:
2021
Finalización:
2023
Arquitectura:
Sommet
Equipo:
Arq. Sebastián Fernández de Córdova
Arq. Erika Peinado Vaca Diez
Arq. Mariano Donoso Rea
Arq. Carolina Souto
Arq. Carlos Duran
Arq. Estefani Mendoza
Ing. Luis El-Hage
Ing. Carolina Chávez
Ing. Cristhian Balladares
Estructura:
Ing. Fernando Aragón Suárez
Instalación Hidrosanitaria:
Ing. Federico Ferrufino Cabrera
Instalación Eléctricas:
Ing. Reynaldo Cabrera Bejarano
Construcción:
Sommet S.R.L.
Fotos:
Paul Renaud
Edificio Montpellier, B. Las Palmas, Avenida La Ibérica C. 3 oeste
Telf: (+591) 750 16 970